AGUA QUE NO HAS DE BEBER…



Por Nibaldo Calvo Buides
Cuando camino por las calles de Oaxaca percibo cómo en la limpieza de un restaurante, de un apartamento o de una casa la gente utiliza más agua de la necesaria.
Malgastan el preciado líquido, con todo lo que usan fácilmente podrían limpiarse cinco restaurantes, o igual cantidad de apartamentos o casas. Lo afirmo sin exagerar.
El tema del despilfarro de agua persiste en nuestros congéneres. Lo que hoy vemos como una incultura poblacional, o falta de conciencia del ser humano, mañana se convertirá en el epicentro de la subsistencia mundial.
Comentan los analistas que las guerras de las futuras generaciones serán por la escasez del agua.
El agua constituye un recurso económico. Lo representa porque sobre ella pueden establecerse derechos de propiedad; y su captación, embalse y distribución exigen inversiones y trabajo. Esto sin mencionar los costos para el reciclaje, gestión de su calidad, medición, etc.…
Por otra parte, el problema del agua se encuentra supeditado al idioma económico, a conceptos tales como la oferta y la demanda, el análisis de proyectos, la financiación de infraestructuras y la gestión para sostener los recursos.
Sucede que al convertirse el agua en un bien escaso como resultado de la competencia por su utilización, traspasa los límites de su función social y ambiental para adquirir valores económicos.
En muchas ocasiones politizan el tema, cuando en realidad es cada vez en mayor grado un problema económico, puesto que se trata de un recurso escaso, que al margen de otros usos, es demandado casi en un 90 por ciento para actividades económicas.
Así que ya saben, amigos, pongamos de nuestras partes y no derrochemos tanta agua por gusto.
Y tenga presente explicarles a todos los habitantes de la casa el por qué del ahorro así como de sus beneficios, representados en disponer de agua por más tiempo y pagar menos por este servicio.
Ah!, y una advertencia: no hagan caso al refrán que dice: agua que no has de beber, déjala correr.
TIPS PARA AHORRAR AGUA
· Realice la lavada de ropa cuando ya tenga suficiente cantidad de esta.
· Si el agua final no tiene jabón, puede usarla para regar las plantas o lavar los pisos.
· No utilice el chorro del grifo para lavar los vegetales, pues se desperdicia mucho líquido. Es preferible que use un envase donde los lave todos juntos.
· No uses el inodoro como bote de basura Ahorrarás entre 6 y 12 litros de agua en cada descarga.
· Aprovecha el agua de lluvia para regar tus plantas, principalmente en interiores.
· Cierra la llave del lavabo mientras te enjabonas las manos, te rasuras o te lavas los dientes.